
Che que bien he comido hoy. Todo buen alicantino se tiene que zampar un pollo del Pollastre Alicantí.
Por cierto, de su web no hay que perderse la sección “La erótica de los pollos” con perlas como ésta:
Hay algo más erótico para los sentidos que el olor a pollo al ast que nos invade cada vez que nos aproximamos o dejamos atrás un establecimiento de “El Pollastre Alicantí”. Hay algo más erotizante que ver el desplumado cómo se va asando, poco a poco, y con su propio jugo como caldo lubrificador.
Print This Post
« El iPhone también es para torpes | 5 segundos espeluznantes »
